“No te preocupes tanto. La vida tiene momentos buenos y difíciles, pero nunca estás sola. Así como tú cuidas de mí, yo también cuido de ti. Gracias por elegirme y por dejarme caminar a tu lado. Mi felicidad siempre ha sido compartir la vida contigo.”
Lola es de esas almas que nacieron para acompañar. No necesita hablar para entender cómo te sientes; le basta mirarte para saber si necesitas un abrazo, una caminata o simplemente su silenciosa compañía.
Es inteligente, elegante y profundamente perceptiva. Observa el mundo con calma y ha aprendido que el amor también se demuestra estando presente. Para ella, no hay mayor felicidad que sentirse incluida en cada momento de la vida de María José: un paseo, un viaje en coche, una tarde en el jardín o un abrazo lleno de besos sobre su cabeza.
Aunque disfruta correr, jugar y descubrir nuevos lugares, su verdadero hogar no es una casa, sino el corazón de quien ama.