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Conversatorio animal Cecilia Santana

Historia de cómo llegué a la Comunicación Animal

Llegué a la comunicación animal de la mano de Tomás, un gato maravilloso que tuve la suerte de tener como compañero durante ocho años, fue compañero en México, Panamá y Argentina, él siempre estuvo ahí. Hasta que un día, enfermó gravemente de cáncer y partió muy rápido, de forma inesperada.

En el duelo por Tomás, descubrí que podía hablarme a través de Daniela.

En medio del duelo por perderlo y no haber logrado hacer que se quedara más tiempo conmigo, una amiga me recomendó contactar a una comunicadora animal: Daniela Camino. Y lo que viví en esa sesión cambió todo. Era imposible que supiera tantos detalles de Tomás y de nuestra relación… Y sin embargo, ahí estaban, claros, precisos, llenos de momentos juntos. Fue entonces cuando lo supe: Tomás estaba hablándome, a través de ella. Ese momento fue clave, pensé, esto es maravilloso yo quiero hacerlo, quiero entenderlo, quiero aprenderlo.

Daniel Camino
Interespecies

¿Te gustaría saber si es feliz, si tiene algún malestar, o saber si tiene alguna necesidad particular que le puedas proporcionar?

Pasaron algunos años hasta que pude formarme profesionalmente gracias a Interespecies**. Fue un viaje emocionante, transformador, lleno de aprendizajes que siguen día a día. Aunque soy arquitecta de formación, y mi mente suele ser estructurada y racional, la comunicación animal me dio un espacio donde mi intuición puede coexistir, moverse libre, y expandirse. Me mostró otra forma de ver la vida, de escuchar, de sentir y de estar presente. Me enseñó un respeto más profundo por todos los seres, humanos y no humanos.

Para mí, la comunicación animal es un círculo de servicio perfecto: se ayuda al animal, al humano que lo acompaña, y también me transforma a mí. Cada sesión es una experiencia única, sanadora, intuitiva, profunda, divertida y, sobre todo, muy real. Los animales tienen una sabiduría enorme —sobre el amor, la alegría, el duelo, la vida— y cada vez que los escuchamos, aprendemos a vivir un poquito mejor.

Tuviste que despedirte y necesitas cerrar ese ciclo con amor y paz?

Y por último, como parte de mi familia animal, hay 5 gatos que me han acompañado a lo largo de mi vida adulta y que han sido compañía, alegría, aprendizaje, sabiduría, forma de vida, aprecio por la libertad, por vivir el presente y ser fiel a uno mismo. Esta tribu estuvo y está formada por: Camila+, Tomas+, Paquito, Camelia y Pilarica.